Monday, May 20, 2019

Clausewitz como pensador político - Carl Schmitt

Clausewitz como pensador político - Carl Schmitt122-schmitt-clausewitz-como-pensador.jpg

o el honor de Prusia

http://www.libreria-argentina.com/libros/carl-schmitt-clausewitz-como-pensador-politico-o-el-honor-de-prusia.html
9509009296
76 páginas
medidas: 14,5 x 20 cm. 
Ediciones Sieghels
2014, Argentina
tapa: blanda, color, plastificado,

 

Entre aquellos prusianos decididos a la lucha contra Napoleón se contaban el feldmariscal Conde de Gneisenau (17601831), más tarde jefe del estado mayor de Blücher en Waterloo; Boyen (1771 1848); Scharnhorst, (1764 1830), gran teórico militar, reformador del ejército prusiano, y su colaborador Karl von Clausewitz (1780 1831). Este, en 1812, escribe al rey el “memorandum confesión” que analiza Schmitt en la obra que va a leerse. El sistema napoleónico, creía Clausewitz, era incompatible con la existencia de Prusia como unidad política.
Los reformadores del ejército de Federico el Grande, comprendido el autor del “memorándum”, advirtieron enseguida el poder de la “nación en armas”, movilizada por las legitimidades napoleónica. El rey, desde la perspectiva de la legitimidad dinástica, que movía sólo guerras restringidas, recelaba de tales planes de armar al súbdito.
Clausewitz, en su “memorándum” da un paso más: propone el levantamiento popular a la española, la guerrilla partisana contra el francés.
En esa teoría sin praxis clausewitziana, dice Schmitt, se desarrolla la peculiaridad de la enemistad prusiana con Napoleón, que determinará a su vez la peculiaridad de la enemistad alemana con Francia, decisiva para la historia de los dos países, de Europa y del mundo
Clausewitz opone a la conquista “pacífica” de Prusia por Bonaparte, la enemistad absoluta: “a querer la guerra y prepararla”.
Al momento del “memorándum”, Clausewitz y Prusia vivían lo que Schmitt llamó en otro lugar un “momento aquerónico”. Una élite prusiana de oficiales de estado mayor, por devoción a su patria, debía poner en entredicho las normas clásicas de la guerra en que habían sido formados, las reglas de la legitimidad dinástica y hasta su propia fidelidad al rey.
Con la cita del profesor de Estrasburgo, Schmitt aprovecha para disentir sobre la “neutralidad axiológica” que aquél toma de Weber y a través de la cual analiza lo político. La noción de lo político entraña amistades o enemistades, donde no cabe neutralidad de los valores. Al contrario: Schmitt, siguiendo a Heidegger, propone eliminar la filosofía nihilista del valor por la filosofía del ser, de otro modo, el antagonismo político se demoniza y el enemigo pasa a ser un “sin valor” absoluto. Ejemplos sobran, en este tiempo, de la justeza de la advertencia schmittiana.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home